Imagínate que te llega un recado de alguien que no es tu jefe, pero que actúa como si lo fuera. Algo así le pasó a Claudia Sheinbaum, quien en su reunión con Kristi Noem, secretaria de Seguridad Interior de Estados Unidos, recibió una lista de peticiones directas de Donald Trump.
Sí, una lista de cosas que el presidente quiere que México haga en temas de migración y seguridad. Como si fuera la cartita de Santa Claus, pero con exigencias que podrían cambiar el rumbo de la relación bilateral.
En su entrevista con Fox News, Noem no solo elogió a Sheinbaum por su disposición al diálogo, sino que dejó claro que la reunión no fue una simple cortesía diplomática: se trató de presionar a México para que haga ajustes en su política migratoria y de seguridad.
“Trump no quiere palabras, quiere acción”
La reunión entre Sheinbaum y Noem, que supuestamente duraría 30 minutos, se extendió por casi dos horas. Según la funcionaria estadounidense, abordaron temas clave como el combate a los cárteles, la seguridad fronteriza y el intercambio de datos biométricos.
Cuando el presentador Bret Baier le preguntó si México está haciendo lo suficiente contra el crimen organizado, Noem no dio una respuesta directa: “Hablamos muy extensamente de eso, le di algunas opciones sobre qué más podría hacer”, o sea que no, México sigue sin hacer lo suficiente. “Trump es claro, no quiere que la gente siga sólo hablando, él quiere ver acción”, agregó.
Este mensaje es contundente: la administración de Trump quiere resultados inmediatos y verificables de México, sobre todo en temas como la inmigración, el narcotráfico y la seguridad fronteriza.
El tema más polémico: datos biométricos de mexicanos
Uno de los puntos más sensibles de la reunión fue la propuesta de compartir información biométrica de los mexicanos con el gobierno estadounidense. Noem reveló que Sheinbaum no descartó la idea, aunque reconoció que podría ser controversial dentro de México.
“Yo le pedí específicamente que compartiera con nosotros información biométrica, y está dispuesta a discutirlo. Aunque en su país sería un poco controvertido, pero está haciendo un esfuerzo de buena fe”, mencionó.
Este detalle prende todas las alarmas, sobre todo porque en México se está discutiendo la posibilidad de hacer que la CURP tenga datos biométricos y funcione como una identificación oficial única. ¿Casualidad?
Si este plan se aprueba, ¿qué tan fácil sería que México termine compartiendo esos datos con Estados Unidos? Y lo más importante, ¿quién garantiza que esa información se usará de manera segura y ética?
¿Sheinbaum está cediendo demasiado?
El hecho de que Noem haya entregado una lista de exigencias de Trump y que Sheinbaum las haya recibido plantea preguntas incómodas: ¿está Sheinbaum realmente defendiendo los intereses de México o está doblando las manos ante Trump?
Para muchos ojos críticos esta visita no fue solo para charlar, sino para medir qué tan dispuesta está Sheinbaum a cumplir todas las exigencias de Trump. La gran pregunta ahora es: ¿negociación estratégica o sumisión total? Lo sabremos pronto.
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