Se alejan cositas. Si de por si la deuda externa de México ya era enooormee, prepárate porque en 2026 va a alcanzar su cifra más alta en la historia: 19.9 billones de pesos. Sí, billones con “b”. Y no es chisme ni exageración, lo dice la Secretaría de Hacienda en su reporte de Precriterios para el Presupuesto de 2026.
Para ponerlo en un poco más en perspectiva: en 2018, cuando Morena llegó al poder, la deuda era de 10.4 billones de pesos. Y en 2026 llegará a casi 20 billones.
¿La diferencia entre lo aprobado para 2025 y lo proyectado para 2026? 1.3 billones de pesos más de deuda. Un aumento brutal.
Pero… ¿esto en qué te afecta?
Porque sí, es fácil ver números gigantes y pensar que no tienen nada que ver contigo, pero la realidad es que esto impacta en tu día a día.
La deuda de un país no es necesariamente algo malo. Todos los gobiernos piden prestado para financiar proyectos y servicios. El problema es cuando esa deuda crece demasiado y se usa para pagar gastos cotidianos en lugar de inversiones productivas.
Si el país gasta más de lo que tiene y sigue pidiendo prestado sin generar más ingresos, se vuelve un problema porque cada vez hay que destinar más dinero a pagar intereses en lugar de invertir en cosas que mejoren la economía y la calidad de vida.
Y aquí es donde entramos en la parte preocupante. Más deuda = más intereses que pagar. El gobierno mexicano tendrá que destinar más dinero al pago de la deuda en lugar de invertir en educación, salud o seguridad.
Además, si el dinero se va a pagar intereses en lugar de invertir en desarrollo, el crecimiento económico se vuelve más lento. A eso súmale posibles recortes y más impuestos. Para controlar el déficit, el gobierno podría subir impuestos o reducir el gasto en programas sociales.
¿Cómo pinta el 2026 según Hacienda?
En los Precriterios Económicos para 2026, la Secretaría de Hacienda proyecta que:
- El PIB (el crecimiento de la economía) subirá entre 1.5% y 2.5%, lo cual es bajo considerando los niveles de deuda.
- El dólar estará en 19.7 pesos (ligeramente más bajo que ahora).
- La tasa de interés bajará a 7.0% (actualmente está más alta, pero seguirá costando pedir prestado).
- El petróleo se venderá a 55.3 dólares por barril (menos de lo proyectado para 2025).
- El déficit presupuestario será de 3.2% a 3.5% del PIB, lo que significa que seguiremos gastando más de lo que ingresamos.
- La inflación se mantendrá en 3.0%, lo cual es bueno, pero dependerá de factores externos como el dólar y el precio de la gasolina.
¿Qué va a pasar?
Básicamente, México seguirá endeudándose, crecerá poco y seguirá gastando más de lo que tiene. Esto puede generar inestabilidad económica a futuro, especialmente si no se implementan estrategias para aumentar los ingresos del país sin depender solo de los préstamos.
Por ahora, el gobierno de Sheinbaum sigue asegurando que la deuda es manejable, pero los expertos advierten que si seguimos en este camino, podríamos llegar a un punto en el que sea difícil pagarla sin afectar más la economía.
¿Te preocupa esta situación? ¿Crees que el gobierno debería controlar más la deuda o que es normal que crezca?
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