Durante la mañanera de este miércoles 21 de enero, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que la decisión de extraditar a un grupo de delincuentes a Estados Unidos fue tomada de manera soberana y no responde a ningún tipo de presión por parte del actual gobierno de Donald Trump, señalando que, por el contrario, este tipo de decisiones se adoptan en conveniencia para México en materia de seguridad nacional.
Ayer por la mañana, el gabinete de seguridad trasladó a Estados Unidos a 37 operadores de organizaciones criminales que, en palabras del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, representaban una amenaza real para la seguridad del país.
Sheinbaum defiende la extradición de los 37 criminales como una decisión soberana para México
Durante su conferencia matutina, la mandataria de México subrayó que la medida de haber extraditado a esos 37 criminales hacia los Estados Unidos corresponde a intereses de seguridad nacional, a la vez que reafirma la prioridad de México por encima de cualquier solicitud extranjera. Sheinbaum también explicó que, antes de concretar este tercer envío de capos, el caso fue analizado por el Consejo Nacional de Seguridad.
Sheinbaum enfatizó que, aun cuando existen solicitudes externas, México prioriza sus intereses nacionales por encima de cualquier petición extranjera. En este mismo contexto, la presidenta confirmó que este tercer envío de capos se realizó a solicitud del Departamento de Justicia de Estados Unidos, como parte de los mecanismos de entendimiento bilateral entre ambos países.
No es la primera vez que México envía criminales hacia los Estados Unidos
El martes 12 de agosto de 2025, México también envió en una segunda tanda a 26 criminales para que fueran juzgados por el gobierno de Estados Unidos. Entre los detenidos se encontraban integrantes de distintos cárteles mexicanos, incluyendo una gran parte de miembros del Cártel de Sinaloa y de los Zetas. En ese momento, las razones fueron distintas, ya que, de acuerdo con declaraciones de Omar García Harfuch, estos capos seguían delinquiendo desde cinco centros penitenciarios de México, donde se encontraban recluidos, y enviarlos a Estados Unidos fue una acción colaborativa.

El primer envío ocurrió el 27 de febrero de ese mismo año, cuando las autoridades de México informaron que habían extraditado a 29 miembros de cárteles a los Estados Unidos. Según la fiscalía, estos individuos eran buscados en territorio estadounidense por presuntos vínculos con organizaciones criminales, hecho que se dio un mes después de que Donald Trump los catalogara como narcoterroristas. Dentro de este grupo se encontraba el conocido líder y fundador del Cártel de Guadalajara, Rafael Quintero.

Algunos políticos de oposición, como senadores del PAN, han respaldado este tipo de decisiones por parte del gobierno de Claudia Sheinbaum, al señalar que enviar criminales peligrosos a Estados Unidos representa un mensaje contundente contra los grupos criminales. No obstante, diversos expertos consideran que no existen evidencias sólidas de que las extradiciones debiliten realmente a los cárteles en México, por lo que, aseguran, estas acciones también responden al contexto de cooperación con la actual administración de Donald Trump.


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