Este martes, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de México, Omar García Harfuch, anunció que el gobierno ha trasladado a 37 presos mexicanos a Estados Unidos. El funcionario aseguró que dicha acción se ejecutó conforme a la ley de seguridad nacional y bajo los mecanismos de cooperación bilateral, además de señalar que los detenidos serán llevados a diferentes estados del territorio estadounidense.
Entre estos traslados se encuentran algunos de los criminales más buscados por el actual gobierno de Donald Trump, a quienes calificó como figuras centrales del narcoterrorismo. Uno de ellos es Ricardo González Sauceda, líder regional del cártel del Noroeste.
¿Qué fue lo que dijo Harfuch sobre el envío de los 37 criminales a manos de la justicia estadounidense?
A través de un mensaje en su cuenta oficial de X, el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, indicó que se trata de operadores de organizaciones criminales que representan una amenaza real para la seguridad nacional, además de asegurar que dicha acción fue ejecutada en todo momento conforme a la ley y a los mecanismos de cooperación internacional.

Asimismo, afirmó que el gobierno de Estados Unidos estableció el compromiso de no solicitar la pena de muerte para los involucrados, quienes fueron trasladados en siete naves de las Fuerzas Armadas hacia Washington, Houston, Nueva York, Pensilvania, San Antonio y San Diego. De acuerdo con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, entre los traslados que más destacan se encuentran los siguientes líderes y criminales del narcotráfico:
- Ricardo González Sauceda: presunto líder del cártel del Noroeste
- Pedro Inzunza Noriega: presunto número dos del cártel de los Beltrán Leyva
- Armando Gómez Núñez: presunto integrante del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG)
- Daniel Alfredo Blanco: presunto operador del cártel del Pacífico, mejor conocido como cártel de Sinaloa
Con este traslado, el actual gobierno de México suma 92 criminales de alto impacto entregados al gobierno de Estados Unidos desde el inicio del segundo mandato de Donald Trump, el pasado 20 de enero de 2025, fecha en la que también se cumple un año de su regreso a la Casa Blanca.
¿Cuáles han sido las justificaciones del gobierno federal para realizar este tipo de traslados y evitar mantenerlos en México?
Durante el mes de febrero de 2025, Omar García Harfuch explicó que el traslado de 29 criminales realizado en esa fecha respondió a que su permanencia en el país representaba un alto riesgo, ya que algunos de estos objetivos solicitados por el gobierno estadounidense podían ser liberados o ver retrasados sus procesos de extradición.

El secretario señaló que algunos jueces buscaban favorecerlos, como ya ha sucedido en otras ocasiones con integrantes de los cárteles más poderosos de México.En agosto de 2025, Harfuch también indicó que muchos de estos traslados se realizan porque los criminales, aun estando privados de su libertad, continúan dirigiendo actividades ilícitas dentro y fuera de los reclusorios, a través de visitas en los centros penitenciarios.

Entre estas actividades se encuentran amenazas a funcionarios, así como redes de corrupción, intimidación, secuestros, extorsiones y homicidios, sin que existan mecanismos efectivos para impedirlo de inmediato.
¿Las cárceles mexicanas realmente son seguras para mantener a los criminales del narcotráfico más buscados?
Según información del medio Milenio, hasta febrero de 2025 había 20 mil 520 personas privadas de su libertad en las 14 cárceles federales de México. De ese total, 11 mil 308 tenían vínculos con el narcotráfico y la delincuencia organizada, lo que representa el 55% de la población penitenciaria federal.

Esto ha puesto en duda qué tan seguras son estas cárceles para resguardar a los líderes criminales más buscados a nivel internacional.De acuerdo con datos del Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social, en los reclusorios federales aún hay miembros de cárteles extintos como el de Guadalajara o el de los hermanos Arellano Félix.

Además, estos centros han servido como paso para criminales requeridos por el gobierno de Estados Unidos, que busca juzgarlos bajo su jurisdicción. El mismo reporte indica que la mayoría de los reos pertenecen al cártel de Sinaloa, organización que en los últimos años ha mostrado una caída significativa en comparación con el CJNG. En conclusión, una respuesta breve y consistente apunta a que las cárceles mexicanas no son lo suficientemente seguras para mantener a criminales de alto rango como Joaquín “El Chapo” Guzmán o Ismael “El Mayo” Zambada, quienes actualmente se encuentran recluidos en prisiones de Nueva York.


Deja un comentario