La creadora de contenido conocida como Nicholette, o también llamada “La Muchacha del Salado”, fue secuestrada la tarde del martes 20 de enero en la Isla Musalá, una de las zonas residenciales más exclusivas de Culiacán, además de que dicho secuestro quedó registrado por la cámara de seguridad de la camioneta de la joven, una Tesla Cybertruck color lila, la cual fue abandonada en el sitio.
En las últimas horas del día de hoy, se ha dado a conocer un video en el que Nicole Pardo, alias Nicholette, lee un mensaje en un tono habitual frente a una cámara, señalando que ella trabaja para la empresa de “El Mayito Flaco”, quienes asegura le dan dinero para pagarle a las patrullas estatales, junto con otras tareas delictivas en las que confirma haber tenido participación.
¿Qué se sabe sobre la desaparición de Nicholette?
La desaparición de Nicole Pardo, creadora de contenido conocida en redes sociales como Nicholette, activó esta semana un operativo de búsqueda en Culiacán, capital del estado de Sinaloa, donde desde el martes autoridades estatales y federales intentan dar con su paradero.
La Fiscalía de Sinaloa difundió una ficha de búsqueda en la que se indica que la joven fue vista por última vez el día 20 de enero en el fraccionamiento Isla Musalá, mientras que el jueves 22 de enero el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, aseguró que ya existe un seguimiento a los vehículos involucrados en su desaparición.
El caso comenzó a cobrar mayor notoriedad pública después de que en redes sociales circulara un video donde se aprecia el momento en que varios hombres armados la interceptan y la fuerzan a subir a otro automóvil. El material fue grabado desde la cámara de su vehículo, identificado como una Tesla Cybertruck color lila. La influencer es conocida en TikTok por crear distintos tipos de contenido, lo que le ha generado más de 180 mil seguidores en Instagram y 145 mil seguidores en TikTok, además de contenido para mayores de 18 años en la plataforma de Only Fans.
Un video viral confirmaría vínculos de Nicholette con el crimen organizado en Culiacán
En un video que ha circulado en las últimas horas en redes sociales, Nicole Pardo habla sobre los motivos por los que presuntamente fue privada de la libertad, advirtiendo que no se encuentra en esta situación “por santa”, sino porque forma parte de la empresa de La Mayiza. En el material explica algunas de sus actividades dentro del grupo delictivo, entre ellas el traslado de drogas y armamento, así como el pago a patrullas estatales, de las cuales incluso da a conocer números de identificación.
Estas declaraciones se han sumado a versiones no oficiales que circulan a nivel local sobre una posible relación directa del caso con dicha organización criminal; sin embargo, hasta el momento ninguna autoridad ha confirmado esta información de manera formal. Al final del video, la influencer pide ayuda para dar con el paradero de un menor de edad identificado como Debanhi Gustavo Hernández Valdez, quien presuntamente fue secuestrado el 21 de julio de 2025.
Crimen organizado en México usa a influencers como voceros y lavadores de dinero
En medio de una guerra entre facciones del narcotráfico en México, particularmente entre Los Chapitos y La Mayiza, los líderes de estas organizaciones han encontrado una nueva forma de expandir su influencia a través de las redes sociales. Plataformas como YouTube, Instagram y TikTok ya no solo funcionan como espacios de entretenimiento, sino que han sido infiltradas por grupos ligados al crimen organizado para lavar dinero mediante ingresos como “creadores de contenido” y, al mismo tiempo, promover un estilo de vida lleno de lujos y excesos.

A través de estos influencers, los cárteles del narcotráfico han desarrollado un modelo que no solo les permite obtener ingresos sin levantar sospechas, sino que también glorifica la vida criminal ante nuevas generaciones dispuestas a integrarse a estas organizaciones. En una reciente entrevista con la periodista Adela Micha, el periodista Óscar Balderas señaló que los cárteles han convertido a los influencers en piezas clave de su maquinaria financiera y propagandística, citando el caso de Markitos Toys, quien presuntamente habría recibido apoyo de Los Chapitos para financiar el estilo de vida de su familia.
El verdadero reto comienza cuando los influencers intentan deslindarse del narcotráfico
Aunque al inicio todo parece un cuento de hadas en el que los líderes del narcotráfico fungen como benefactores, la situación comienza a desmoronarse cuando los capos se vuelven menos complacientes y más exigentes. Es en ese momento cuando muchos influencers se dan cuenta de que el entorno en el que están involucrados es mucho más peligroso de lo que parecía, pero para entonces, la realidad ya ha cambiado de forma irreversible.

Casos como el de Nicholette y Markitos Toys reflejan una problemática que se ha repetido en los últimos años en México. En muchas ocasiones, el involucramiento no se limita únicamente a las figuras públicas, sino que también alcanza a familiares cercanos, quienes quedan atrapados en compromisos de los que no existe una salida clara. Al final, el dinero y los lujos obtenidos inicialmente terminan cobrando un precio muy alto, sin fecha de vencimiento y, en algunos casos, con consecuencias fatales.

Los creadores de contenido no solo han normalizado una vida de dinero fácil y consumo desmedido, sino que también han contribuido a que el crimen organizado en México sea percibido como una forma de “trabajo”, donde el miedo a las autoridades parece haber desaparecido. Sin embargo, al final del día, muchos terminan siendo solo una ficha más dentro de un juego del que pueden quedar fuera en cualquier momento.


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