En México, la labor de las llamadas “madres buscadoras en México” se ha convertido en una actividad de alto riesgo, de acuerdo con datos de un reciente informe por parte de Artículo 19, que reveló que 35 buscadores han sido asesinados y ocho más de ellos aún permanecen desaparecidos en el país, señalando que estos datos abarcan desde el año 2010.
A lo largo de estos últimos años, organizaciones nacionales e internacionales han estado mostrando su preocupación por las altas cifras en los casos de personas desaparecidas en México, la mayoría a manos del crimen organizado en México.
¿Qué es lo que menciona el informe de Artículo 19 sobre estos asesinatos?
El informe señala que, del total de las43 víctimas de buscadores en México desde el 2010, 35 de ellas han sido asesinadas y ocho más aún permanecen como desaparecidas.
De este número de víctimas,25 eran mujeres y 18 hombres, lo que significa que, además de que estas familias también se han quedado sin la presencia de una madre o padre, tuvieron que salir por su propia cuenta a encontrar a algunos de sus hijos.

Las personas buscadoras surgen en un contexto frente a la fuerte crisis de desapariciones en México, donde miles de familias han tenido que organizarse en diferentes colectivos para poder localizar restos humanos, investigar pistas y recorrer diferentes tipos de zonas que se encuentran altamente controladas por el crimen organizado.
La violencia contra buscadoras en México mantiene objetivos claros
Diversas organizaciones han advertido que la violencia contra buscadoras no es un fenómeno aislado, sino una situación sistemática que tiene como principal objetivo poder inhibir la labor de las madres que buscan a sus hijos y que, en el proceso de investigación, se encuentran con diferentes pistas que terminan por destapar toda una red criminal e incluso de corrupción por parte de las autoridades de nuestro país.

El artículo señala al estado de Guanajuato como la zona más peligrosa del país en donde ocurren este tipo de incidentes, esto debido a la alta incidencia de ataques registrados en los últimos años.
Asegurando que la entidad se ha convertido en un foco rojo por la disputa entre grupos del crimen organizado, lo que hace que se incrementen los riesgos para quienes realizan estas labores de búsqueda en campo o incluso para quienes denuncian las desapariciones.
Las desapariciones y los ataques a colectivos de búsqueda van de la mano en los últimos años
Uno de los puntos importantes que los especialistas han estado señalando referente a este informe es que muchas de estas agresiones hacia los colectivos de búsqueda ocurren en contextos donde las víctimas ya habían estado recibiendo amenazas o contaban con medidas de protección insuficientes.
Lo que pone en evidencia fallas en los mecanismos de seguridad en México por parte de los tres niveles de gobierno, además de que muchas de estas buscadoras han denunciado públicamente no tener el apoyo suficiente para estas labores.

También este artículo señala que la violencia que existe contra las buscadoras no puede entenderse sin el contexto de la crisis de desapariciones que ha enfrentado en los últimos años nuestro país.

En este escenario, colectivos ciudadanos han asumido tareas como la localización de fosas clandestinas en México, la identificación de restos y la documentación de casos, lo que los ha estado convirtiendo en actores clave para visibilizar la magnitud del problema.
No es una exigencia, es un grito de ayuda para las autoridades
Diversas organizaciones de derechos humanos han reiterado en más de una ocasión la necesidad de implementar protección a personas buscadoras, así como el poder hacer que las autoridades del país les garanticen investigaciones exhaustivas en México en los casos de agresiones en su contra, denunciando que la impunidad en México en estos crímenes es la norma, lo que perpetúa la violencia.

En un país donde las madres han tenido que salir a buscar a sus hijos, arriesgando su propia vida e incluso la de su familia, las autoridades siguen presumiendo los “bajos niveles de violencia” que hay en el país.
Lo cual, para quienes vivimos día a día en México, sabemos que cada vez es más peligroso salir de viaje, divertirse o simplemente caminar hacia el trabajo sin que exista la posibilidad de no volver a regresar a casa, reflejando la inseguridad en México.


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