¿Qué está pasando en Irán y por qué hay marchas y protestas en todo el mundo? Denuncian abusos y represión del gobierno iraní

El régimen de los ayatolás vive uno de los momentos más críticos desde su instauración en Irán tras la Revolución Islámica de 1979. Las manifestaciones, impulsadas por la crisis económica en Irán, forman parte de las protestas iniciadas el 28 de diciembre, las cuales comenzaron como una denuncia al deterioro económico del país y se han transformado en una movilización histórica encabezada principalmente por jóvenes iraníes, quienes se muestran en contra de los pilares ideológicos impuestos desde Teherán.

Cada jornada de manifestaciones ha supuesto un incremento de las tensiones, en donde se ha registrado un mayor número de disturbios y más presión por parte de la autoridad religiosa. Esta respuesta ha dejado cientos de muertos y varios canales de comunicación sin señal, incluyendo el internet, que fue cortado la noche del jueves 8 de enero como parte de los actos de disturbios y represión.

¿Cuál ha sido el detonante y dónde fue que empezaron por primera vez las protestas?

Las primeras manifestaciones comenzaron el 28 de diciembre de 2025 en la capital de Irán, Teherán, cuando los comerciantes del gran bazar salieron a protestar por la caída del rial, la moneda oficial del país, que alcanzó mínimos históricos. A esto se sumó una inflación del 70% en productos de la canasta básica y el desabastecimiento de combustible, lo cual provocó una drástica reducción del poder adquisitivo de millones de ciudadanos iraníes, quienes ahora enfrentan mayores dificultades para el traslado, la alimentación y el acceso a servicios de salud.

La situación crítica de la economía persa también se ha visto afectada por una fuerte sequía que incluso amenazó con evacuar la capital. Este escenario se agravó cuando el banco central decidió poner fin a un programa que permitía a algunos importadores acceder a dólares estadounidenses a un tipo de cambio preferencial, lo que llevó a los comerciantes a incrementar los precios y, en algunos casos, a cerrar definitivamente sus negocios tras años de trabajo.

¿Cuál es el alcance de estas protestas y qué cifras han dejado estas manifestaciones en los últimos días?

Analistas y medios de comunicación internacionales han señalado que estas protestas son las de mayor envergadura desde 2022, cuando la muerte de Mahsa Amini detonó una ola de movilizaciones en defensa de los derechos de las mujeres en Irán. En esta ocasión, la situación es aún más grave, ya que personas de más de 100 ciudades han participado activamente en manifestaciones que se han extendido por casi dos semanas, sin indicios claros de que cesen en el corto plazo, provocando destrozos y un profundo descontento social.

Las movilizaciones se han extendido a diversas provincias iraníes, donde muchas se han convertido en focos de violencia impulsados por la división étnica y la pobreza extrema. Estas condiciones han incentivado a los manifestantes a tomar las calles entre consignas como “muerte a Jamenei”, dirigidas contra Alí Jamenei, la máxima autoridad política y religiosa del país. 

Según la agencia Fars, alrededor de 950 agentes de policía y 60 miembros de la fuerza paramilitar Basij han resultado heridos, mientras que reportes de CNN indican que al menos 45 ciudadanos iraníes han muerto, incluidos cinco menores de edad, además de más de dos mil personas detenidas.

¿En qué se diferencian las protestas actuales de las de los últimos años?

Un elemento clave de estas manifestaciones es la participación de los bazaaris, nombre con el que se conoce a los comerciantes tradicionales de los bazares iraníes, históricamente aliados del régimen y considerados una fuerza de cambio en el país. Al verse afectados por decisiones económicas que ellos mismos consideraban parte de una alianza beneficiosa, este sector rompió con el gobierno y se sumó abiertamente a las protestas.

Por su parte, las autoridades han intentado diferenciar entre manifestantes motivados por la economía y aquellos que exigen un cambio de régimen, a quienes han calificado como agitadores y mercenarios apoyados por intereses extranjeros. Esta narrativa ha servido para justificar represalias y castigos más severos, lo que ha dejado un elevado número de heridos tanto entre las fuerzas de seguridad como entre civiles, participen o no directamente en las manifestaciones.

Donald Trump asegura que se analizan opciones “muy fuertes” para detener las manifestaciones en Irán

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró el domingo 11 de enero de 2026 que se evalúa una posible acción militar tras conocerse nuevos reportes de represión contra manifestantes en la República Islámica de Irán. Señaló que las acciones apenas comienzan y que su gobierno ya analiza diferentes escenarios, aunque también afirmó que líderes iraníes se han comunicado para negociar una posible reunión, advirtiendo que Estados Unidos podría actuar antes de que esta se lleve a cabo.

Mientras tanto, Teherán advirtió que el ejército estadounidense e Israel serían objetivos legítimos si Washington utiliza la fuerza. A esta tensión se suma la interrupción de servicios como internet y líneas telefónicas, ordenada por el gobierno de Alí Jamenei, lo que ha dificultado conocer el número real de personas detenidas o asesinadas durante las protestas.

https://x.com/trumpdailyposts/status/2010761884048506982?s=46  

Los ciudadanos iraníes no solo enfrentan una grave crisis económica, sino también denuncias de corrupción, restricciones a sus derechos políticos y una falta generalizada de libertades. Estas demandas han sido respondidas por el gobierno con acusaciones de traición y de recibir apoyo extranjero, una postura que evidencia la desconexión entre las autoridades y la población, así como el intento de preservar el poder a costa de profundas injusticias sociales.


Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *