México se ha convertido en un punto de referencia al momento de hablar sobre el tema de las desapariciones, pues tan solo durante la mitad del año 2025 se reportaron alrededor de siete mil 399 personas no localizadas en todo el país, la mayoría de ellas vinculadas a casos de reclutamiento forzado por el narcotráfico.
El caso de Sebastián Menéndez es uno más de los miles de jóvenes desaparecidos que aún siguen sin ser atendidos por las autoridades del país. Su madre luchó no solo contra las amenazas del crimen organizado, sino también contra las autoridades, para que su caso recibiera la atención y el nivel de importancia necesarios para su investigación.

¿Quién es Sebastián Menéndez?
Sebastián Menéndez Hernández es un joven de tan solo 18 años, originario del estado de Veracruz; sin embargo, él vivía en Querétaro, donde trabajaba y ahorraba para poder continuar con sus estudios, al mismo tiempo que representaba un apoyo extra para los ingresos familiares. Este es un caso que se repite con gran parte de los jóvenes en el país, sobre todo con quienes tienen que salir de un estado a otro por cuestiones laborales.

El cuatro de septiembre de 2025, Sebastián viajó desde Querétaro hacia la central camionera de Tlaquepaque, en Guadalajara, Jalisco, luego de presuntamente haber recibido una oferta de trabajo falsa, mejor pagada que la que tenía en ese momento.
Desde dicha terminal llamó a su madre para avisarle de su llegada y decirle que había tomado un Uber con rumbo a Zapopan para acudir a la entrevista laboral. Minutos después, su madre dejó de recibir comunicación, por lo que rápidamente lo reportó como desaparecido.
¿Cómo se sabe qué ocurrió en la desaparición de Sebastián?
Según algunos medios y fuentes periodísticas nacionales, Sebastián fue atraído por una supuesta oferta de empleo que parecía completamente legítima, con el incentivo de un salario mayor al que percibía anteriormente.
Al llegar a la central de Guadalajara y tomar el Uber hacia Zapopan fue cuando desapareció, por lo que tanto sus familiares como los colectivos de búsqueda plantearon la hipótesis de que el joven fue víctima de reclutamiento forzado por el narcotráfico mediante engaños.

En México, este tipo de situaciones son sumamente comunes, incluso más de lo que se podría pensar, pues existen numerosos casos de jóvenes que, a muy corta edad, son enganchados por el crimen organizado mediante engaños o amenazas para que acudan a ciertos puntos, donde posteriormente son privados de la libertad y obligados a realizar actividades criminales sin su consentimiento.
Su madre fue amenazada y obligada a salir de Guadalajara en contra de su voluntad
Desde que se supo de su desaparición, su madre, Beatriz Uscanga, ha hecho públicas sus declaraciones y avances en la búsqueda, luego de viajar desde Veracruz hasta Jalisco para buscar a su hijo con el apoyo de colectivos. Además, en diversas ocasiones ha denunciado ante los medios de comunicación que las autoridades no han hecho absolutamente nada para que la búsqueda se lleve a cabo de manera adecuada y efectiva.

Beatriz también ha señalado que, derivado de la búsqueda de su hijo, ha tenido que enfrentar diversas amenazas y hostigamientos, al grado de haber sido víctima de una agresión física.
El 16 de noviembre de 2025, al salir sola al centro de Guadalajara, fue interceptada y golpeada por un grupo de entre cuatro y cinco personas. Durante la agresión sufrió patadas, lesiones en la espalda y la pérdida de un diente.

Sus atacantes fueron claros con su mensaje, pues además de la agresión le indicaron que tenía solo unas cuantas horas para abandonar su territorio o enfrentaría consecuencias.
La madre interpretó esto como una amenaza de muerte por continuar insistiendo en la búsqueda de su hijo. Múltiples reportes periodísticos señalaron que estas personas presuntamente eran integrantes del CJNG, lo que refuerza lasamenazas del CJNG denunciadas por la familia.
Sebastián Menéndez apareció con vida, pero ahora enfrenta a las autoridades como criminal y no como víctima
Después de cinco meses de búsqueda pública, agresiones y amenazas, Beatriz fue notificada de que su hijo, Sebastián Menéndez, había sido localizado con vida. Sin embargo, no fue encontrado gracias a una ficha de búsqueda ni a un operativo de las autoridades.
Sebastián fue detenido bajo los cargos de robo con violencia y privación ilegal de la libertad, junto con otra persona en donde ambos fueron señalados como responsables de delitos sin que se analizara el contexto de su desaparición.
La detención ocurrió a inicios de febrero. Su madre ha relatado que, en un periodo muy corto, su hijo se ha enfrentado a cinco audiencias en menos de una semana, donde se le señala como culpable de diversos delitos.
Actualmente se encuentra recluido en el penal de Tula, y Beatriz ha declarado a los medios que teme por su vida, ante la posibilidad de que el crimen organizado tome represalias en su contra.

Asimismo, denunció que ninguna autoridad le notificó formalmente la detención de su hijo y que se enteró por la familia del otro joven. Beatriz señala que no hubo prisa para buscarlo, pero sí rapidez para juzgarlo, evidenciando cómo las autoridades priorizan la criminalización de las víctimas sobre la investigación de las desapariciones en el país.

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