Curiosidades de Leviticus, la nueva película de terror que le está dando la vuelta al mundo

Leviticus es una película de terror australiana que, por su trama narrativa, ha estado dando mucho de qué hablar. Y es que no se trata de una simple película de sustos y drama, sino que esta cinta sigue a dos adolescentes gays que viven en una comunidad cristiana conservadora, por lo que también deben mantener su relación sentimental en secreto.

Si estás buscando ver algo completamente diferente a lo que ya estás acostumbrado, Leviticus puede ser una muy buena opción. Y si aún no te convence, te dejamos algunos datos curiosos para que te animes y no te la pierdas.

Hay que tenerle más miedo a los vivos que a los muertos

Leviticus no se trata de otra simple película de terror, pues la cinta extrae el concepto central de su narrativa a partir de terapias de conversión reales que se practican alrededor del mundo en múltiples culturas.

La película no solo se centra en la religión cristiana, sino que también explora otras creencias que el director Adrián Chiarella habría investigado a profundidad antes de escribir esta historia.

Los monstruos y fantasmas funcionan como un espejo de nuestros traumas

El compromiso del director Adrián Chiarella con el género de terror comenzó desde su infancia, pues él mismo ha contado cómo, a lo largo de su vida, películas como Halloween y Pesadilla en Elm Street lo ayudaron a entender que los monstruos y fantasmas funcionan como representaciones de los traumas emocionales en el mundo real.

El demonio es una metáfora directa del deseo reprimido

En la película Leviticus no se trata precisamente de un demonio en específico. Diversos medios nacionales e internacionales han señalado que el director lo concibió a partir de una pregunta muy específica: ¿qué pasa si el amor que te prohíben se convierte en tu mayor amenaza?

Debido a esto, el director no solo busca representar un monstruo físico, sino también el deseo queer reprimido convertido en terror, donde el principal clímax de la trama comienza a partir de una persecución aterradora.

El film reinterpreta el famoso Libro de Levítico como una crítica cultural

Más allá de que la película tenga un título bíblico, la cinta utiliza este nombre como un símbolo que busca demostrar cómo ciertos textos religiosos han sido históricamente utilizados para justificar la homofobia.

Incluso, algunos críticos han señalado que esta película no busca atacar a la religión de manera directa, sino mostrar cómo el ser humano interpreta la fe a su favor, utilizándola como una herramienta de control social y violencia emocional.

El horror también se construye a partir de una historia de amor

Una de las decisiones más comentadas en las reseñas oficiales es que la película Leviticus mantiene su foco emocional en la relación de Naim y Ryan, interpretados por los actores Joe Bird y Stacy Clausen.

Aunque su historia está llena de momentos de drama psicológico, terror sobrenatural y persecución, su romance queer sigue manteniendo el vínculo entre ambos como el verdadero centro dramático de la historia, convirtiéndola en una de las propuestas más llamativas dentro del cine LGBTQ+ y el terror contemporáneo.


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