La presidenta pidió realizar las auditorías necesarias para esclarecer posibles irregularidades en el organismo electoral y aseguró que ninguna institución pública debe estar bajo sospecha de corrupción.
La transparencia en las instituciones electorales volvió al centro de la discusión luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se pronunciara sobre los cuestionamientos que rodean a Guadalupe Taddei, consejera presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE).
Durante su conferencia matutina de este 23 de octubre, en Palacio Nacional, Sheinbaum sostuvo que deben revisarse las posibles irregularidades en el organismo, luego de ser cuestionada sobre la presunta relación de Taddei con un contratista que también figura como proveedor del instituto.
“Deben hacerse las auditorías que se tengan que hacer”, afirmó la mandataria, al insistir en que no debe existir “ninguna sombra de corrupción” en las instituciones públicas.
La defensa del INE no debe significar impunidad
Sheinbaum también retomó la consigna “El INE no se toca”, utilizada durante las movilizaciones en defensa del organismo electoral. Desde su perspectiva, aquellas expresiones respondían a la defensa de intereses particulares.
No obstante, la presidenta señaló que cuidar las instituciones no significa ignorar los posibles señalamientos en su contra. Por el contrario, planteó que la revisión de las cuentas y el esclarecimiento de cualquier irregularidad son necesarios para evitar que existan dudas sobre su funcionamiento.
El pronunciamiento coloca nuevamente sobre la mesa la discusión sobre la rendición de cuentas dentro de los organismos electorales, cuya actuación resulta fundamental para la vida democrática del país.
Hasta ahora, la información proporcionada no detalla si existe una auditoría formal o una investigación abierta relacionada con los señalamientos contra Taddei. Por ello, la presunta relación con el contratista debe mantenerse en el terreno de las acusaciones pendientes de esclarecer.


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