El periodismo de investigación ha puesto al descubierto una realidad que supera a cualquier caso de ficción de terror. Recientemente, se ha dado a conocer que periodistas de la CNN publicaron un informe que detalla cómo la violencia sexual se ha convertido en una “disciplina” compartida por millones de usuarios en lo más profundo del mundo web.
¿Cuáles fueron los primeros detalles sobre este descubrimiento?
En el mes de marzo de 2026, CNN informó sobre los hallazgos de una investigación de varios meses sobre un sitio web y un grupo de chat que enseña a los hombres a cómo poder drogar y agredir sexualmente a sus esposas y parejas.
La investigación contó con informes sobre imágenes y videos de lo que se apodó como “contenido de sueño”, esto en el sitio pornográfico Motherless.

Durante las investigaciones sobre este sitio web, se dio a conocer que este alberga videos organizados en más de 100 categorías pornográficas diferentes.
Incluyendo algunas como “asiática”, “morena” y “lesbiana”, mientras que la parte superior de este sitio web se encarga de mostrar enlaces con etiquetas que incluían “videos”, “imágenes”, “chat” y “categorías”, así como un tipo de enlace externo.

Saskya Vandoorne, periodista de CNN, se encargó de hacerse pasar por un hombre para poder vincularse a un grupo de chat de Telegram llamado “Zzz”, el cual contaba con casi mil usuarios en este grupo.
La red del anonimato que fue descubierta por CNN
Tras meses de infiltración en grupos secretos de la plataforma de Telegram, las cronistas Saskya Vandoorne y Niamh Kennedy de CNN descubrieron que miles de hombres con vidas aparentemente “normales” han estado participando en lo que se denomina una “academia de violaciones” en este tipo de espacios en internet.
Además de descubrir que los agresores no solo comparten material visual, sino que intercambian manuales para agresores detallados sobre qué tipo de fármacos utilizar.

Además de toda esta información, dichos manuales también señalan cómo administrar la comida a las víctimas y, por supuesto, cómo poder evitar ser descubiertos por la justicia.

La investigación confirma que el caso de Dominique Pelicot no es único y aislado, pues este hombre de origen francés, se encargó de drogar a su esposa por casi 10 años para poder invitar a otros hombres a que abusaran de ella.
En 2020, este caso salió a la luz junto con las grabaciones y la red de abuso sexual de hombres aparentemente con vidas “comunes” que pertenecían a estos grupos.
El descubrimiento de millones de visitas a estos grupos del terror
El informe por parte de las periodistas de CNN detalla que el alcance de esta red no se limita a chats privados, ya que el mismo portal en donde se comparten estos “cursos” se describe como un sitio “moralmente libre”.

Tan solo en el mes de febrero se registraron 62 millones de vistas, mientras que otra parte del reporte indica que el sitio alberga más de 20 mil videos de contenido relacionados con un eufemismo para ocultar violaciones reales de mujeres sedadas.
¿En dónde queda la responsabilidad de las plataformas y sitios web?
El reporte de Vandoorne y Kennedy pone el foco en la responsabilidad que tienen, o deberían tener, las plataformas y redes tecnológicas, mientras que sitios web como Motherless son solamente un ejemplo de los muchos que operan bajo la bandera de la libertad de contenidos.

Mientras que plataformas como Telegram siguen manteniendo políticas de privacidad que impiden el rastreo de este tipo de grupos, haciendo que los agresores sigan gozando de impunidad digital que les permite continuar operando.

La investigación de CNN también reveló detalles sobre un oscuro entramado en línea que se beneficia de este tipo de contenido, en el que se utiliza el término “sueño” como clave para referirse al suministro de sustancias que inducen a las víctimas a un estado de inconsciencia.
Todo esto junto con las diferentes transmisiones en vivo que existen sobre estas “enseñanzas” y tres relatos de mujeres que hablaron sobre sus casos de abuso por parte de sus esposos, evidenciando la magnitud de la violencia digital y la urgencia de atender estos espacios.


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