Un informe de Disrupting Harm, elaborado por UNICEF, INTERPOL y ECPAT International, señala cómo la tecnología ha facilitado la explotación sexual infantil en línea y el abuso de niñas, niños y adolescentes en México.
Esta investigación indica que, en un periodo de un año, 1.6 millones de menores de edad entre 13 y 17 años sufrieron este tipo de abusos en el país, además de ofrecer distintos análisis para que el gobierno federal pueda implementar nuevas rutas de protección digital infantil.
¿Qué es Disrupting Harm qué advierte en México?
Disrupting Harm iniciativa global es un proyecto internacional lanzado en 2019 para comprender cómo el uso de la tecnología ha facilitado la explotación y abuso sexual infantil en línea.
Está financiado por Safe Online e implementado por ECPAT International, INTERPOL y UNICEF Innocenti. Este proyecto busca dotar a los países de evidencia sólida para detener este tipo de violencia.

Para 2026, se han recopilado datos en 25 países de seis regiones del mundo. En el caso específico de México, la investigación se realizó entre 2023 y 2025, analizando cómo ocurre la explotación infantil facilitada por tecnología.

Dicha investigación ha permitido identificar factores de riesgo y protección, así como proporcionar una hoja de ruta basada en evidencia para fortalecer campañas de prevención y sistemas de protección de menores en internet.
Redes sociales y videojuegos como zonas de mayor riesgo
El informe destaca que el entorno digital carece de filtros suficientes para proteger a las infancias. Las plataformas de la empresa Meta concentran la mayor cantidad de casos:
- Facebook: 52% de los casos
- WhatsApp: 42% de los casos
- Instagram: 11% de los casos
- Tik Tok: 8% de los casos
Asimismo, especialistas encuestados alertaron sobre el crecimiento de este problema en comunidades de videojuegos como Roblox, FIFA y Fortnite, donde los agresores aprovechan estos espacios para contactar a múltiples menores de edad de forma simultánea, tanto en México como a nivel global.
Uso de internet en México
El informe señala que el uso de internet en México entre adolescentes de 12 a 17 años es prácticamente universal, ya que el 99% tiene acceso a la red. En el grupo de 15 a 17 años, el uso alcanza incluso el 100%, sin diferencias significativas entre edades.

El estudio también destaca que el smartphone es la principal herramienta de conexión: el 98% de los adolescentes accede a internet mediante un smartphone.
Entre los dispositivos digitales utilizados se encuentran:
- Computadora: 45%
- Tablet: 27%
- Gafas de realidad virtual: 3%
Las principales actividades en línea adolescentes incluyen la visualización de videos y el uso de redes sociales (93%), escuchar música (88%), realizar tareas escolares (84%) y buscar información (78%). Además, el 62% utiliza internet para la comunicación digital adolescentes con familiares o amigos a distancia.
Más de la mitad de las víctimas conocen a su abusador
El informe revela que en el 64% de los 232 incidentes registrados mediante encuestas, las víctimas víctimas conocen a su abusador.
Entre los agresores destacan:
- Amistades: 29%
- Parejas sentimentales: 19%
- Familiares: 16%
Asimismo, el 34% de los casos involucraba a personas de 18 años o más, el 29% a otros menores de edad, y en el 15% de los casos el agresor era un desconocido. Esto evidencia la magnitud de la violencia digital en contextos cercanos a las víctimas.
¿Cómo se recopiló la información en México?
La información fue obtenida mediante una encuesta nacional en hogares con niñas, niños y adolescentes de 12 a 17 años, además de entrevistas con profesionales del sistema de justicia, personal de primera línea y jóvenes que sufrieron explotación y abuso.

El estudio también señala que la explotación infantil facilitada por tecnología se presenta en múltiples formas, y el 47% de las víctimas experimentó más de un tipo de agresión simultáneamente.
Entre las modalidades destacan:
- Exposición involuntaria (7%)
- Conversaciones forzadas (4%)
- Solicitud de material íntimo (3%)
- Uso de inteligencia artificial en abuso digital (2%)
Los testimonios indican que los agresores suelen iniciar con interacciones aparentemente “inocentes”, solicitando fotos “normales”, pero progresivamente escalan hacia el chantaje y la presión para obtener contenido explícito.
¿Por qué existe el silencio de las víctimas?
A pesar del impacto de estas agresiones, el informe muestra que el 32% de las víctimas guarda silencio, reflejando el fenómeno del silencio de víctimas, sin embargo quienes sí buscan ayuda suelen acudir primero a amigos, y en menor medida a padres, hermanos o cuidadores.
Las principales razones de no denuncia incluyen:
- Vergüenza en víctimas (21%)
- Desorientación o desconocimiento de ayuda (16%)
- Minimización del hecho (14%)
Además, muchos adolescentes temen ser juzgados o culpados, lo que refuerza la importancia de la prevención de violencia digital y la necesidad de fortalecer la seguridad digital infantil.

En algunos casos, las víctimas incluso enfrentan rechazo familiar o castigos, lo que agrava la situación de violencia contra menores en internet y dificulta la denuncia de abuso sexual infantil.


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