Diversos expertos en el área de la salud han advertido que el uso de ciertos antidepresivos, como los ISRS y los tricíclicos, puede aumentar el riesgo de sufrir un golpe de calor al interferir con la regulación de la temperatura corporal.
Aunque es cierto que con la llegada del calor y las altas temperaturas todos deberían tomar ciertas precauciones, no siempre se habla de los riesgos que existen en algunos grupos de personas que consumen medicamentos psiquiátricos, lo cual hace que la información y la prevención todavía sean limitadas.
La relación entre los antidepresivos y el riesgo de golpe de calor
En general, todos deberían cuidarse en los días más calurosos, sobre todo en las horas donde el sol pega más fuerte. Sin embargo, hay casos en los que el riesgo aumenta, ya que algunos medicamentos pueden favorecer la deshidratación y hacer más difícil la regulación de la temperatura corporal.

Un ejemplo claro son las personas que toman antidepresivos, ya que estos pueden afectar la forma en la que el cuerpo regula el calor. Dejar el tratamiento no es una solución, pero sí es importante que exista más información y campañas de concienciación, ya que muchas veces estas advertencias no llegan a quienes más las necesitan.
¿Por qué ocurre esto en personas que usan antidepresivos?
De acuerdo con una nota de Medical News Today, algunos antidepresivos pueden reducir la tolerancia al calor, haciendo que la persona se canse más rápido o incluso sufra un golpe de calor con mayor facilidad.

Además, una revisión médica de 2022 señala que los ISRS y los antidepresivos tricíclicos son los principales grupos relacionados con estos efectos.

En algunos casos, la temperatura corporal central puede superar los 41 °C (106 °F), lo que ya representa un riesgo serio. Por eso, los especialistas recomiendan estar atentos a los signos de advertencia y no ignorarlos pensando que son efectos secundarios menores.
¿Los antidepresivos pueden hacerte más sensible al calor?
Sí, algunos estudios indican que ciertos antidepresivos pueden hacer que el cuerpo sea más sensible a las altas temperaturas.
Entre ellos están los ISRS como la sertralina y los tricíclicos como la amitriptilina, que son de uso común pero también pueden afectar la regulación del calor corporal.

El psicólogo licenciado David Tzall explica que los ISRS pueden tener efectos anticolinérgicos que alteran el funcionamiento de las glándulas sudoríparas.

Esto es importante porque la sudoración es una de las principales formas que tiene el cuerpo para enfriarse. Si este proceso disminuye, el cuerpo puede sobrecalentarse con más facilidad.
También señala que algunos antidepresivos pueden interferir con el hipotálamo, una parte del cerebro encargada de regular la temperatura corporal. Cuando esto ocurre, el cuerpo puede sentirse más caliente de lo normal, incluso en comparación con personas que no toman este tipo de medicamentos.
Señales de un posible sobrecalentamiento
Cuando el cuerpo ya no logra regular bien la temperatura, puede aparecer un golpe de calor o un sobrecalentamiento. Al inicio, los síntomas pueden parecer leves, pero no deben ignorarse:
- Dolor de cabeza
- Mareos
- Náuseas
- Debilidad
- Sed intensa
- Temperatura corporal elevada
- Irritabilidad
- Sudoración excesiva
- Menor producción de orina
En estos casos, lo más recomendable es acudir de inmediato a un centro de salud. Si los síntomas son leves, también ayuda hidratarse constantemente, usar ropa ligera, evitar el sol directo, colocar paños fríos en cuello y cabeza o tomar baños con agua fresca. Sobre todo, lo importante es no subestimar las señales del cuerpo.


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