¿Claudia Sheinbaum fue tibia? Su postura sobre la cancelación de elecciones en Nicaragua

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha sido señalada por la tibieza de sus declaraciones tras ser cuestionada sobre la decisión de Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, de impulsar la cancelación de elecciones de manera definitiva en ese país.

Ante un tema tan relevante como la democracia, la mandataria mexicana se limitó a señalar que esta decisión le corresponde al pueblo de Nicaragua, al considerar que se trata de un asunto de autodeterminación.

¿Qué fue lo que dijo el presidente de Nicaragua sobre las elecciones?

Hace unas horas, el presidente Daniel Ortega manifestó que Nicaragua no celebrará elecciones en el corto plazo. De acuerdo con información de medios nacionales e internacionales, esta declaración refuerza los esfuerzos del mandatario por prolongar un gobierno de casi 20 años, frustrando las expectativas de la oposición de que pueda realizarse una votación democrática.

Ortega afirmó que en Nicaragua no volverá a haber elecciones, reiterando que en el país había terminado la época en la que los partidos “puestos por los yaquis o por los somocistas” podían regresar al poder. Además, aseguró que “jamás, jamás” volverá a celebrarse una elección de ese tipo.

Ante estas declaraciones, partidos opositores y defensores de los derechos humanos señalaron que este anuncio representa una nueva intensificación de las maniobras con las que Daniel Ortega continúa afianzando su control sobre Nicaragua.

Las declaraciones de Sheinbaum dejaron mucho que desear

Esta mañana, durante La Mañanera, la presidenta de México fue cuestionada sobre las recientes declaraciones del mandatario nicaragüense. Sin embargo, su respuesta fue considerada demasiado limitada, al grado de ser calificada como “tibia”, en lugar de la postura que muchos esperaban de una mandataria que promueva el respeto a la democracia en Nicaragua.

Ante esta situación, Sheinbaum se limitó a decir que primero está la autodeterminación de los pueblos y que su gobierno siempre estará a favor de la democracia. Más tarde, incluso fue cuestionada sobre si propondría una medida similar para México ante el avance de la ultraderecha.

Frente a ese planteamiento, la mandataria respondió que no, ya que en México existe incluso la revocación de mandato. Además, aprovechó para señalar que cada pueblo debe decidir la forma en la que desea organizarse mediante la democracia.

¿Realmente mostró su apoyo y respeto a la democracia o se vio tibia con su respuesta?

Imagina que, de un día para otro, la máxima autoridad de tu país decida que cancelar las elecciones es una buena opción porque, según su visión, su gobierno es la mejor alternativa para seguir sacando adelante a la nación. 

Evidentemente, se trata de un escenario sumamente delicado que no solo atenta contra la democracia y los derechos humanos, sino también contra los derechos fundamentales de los ciudadanos.

Ante un escenario como este, se esperaría que, al ser cuestionada sobre un tema de esta magnitud, una de las presidentas de izquierda con mayor popularidad en América Latina defendiera la democracia o, al menos, el derecho al voto de los ciudadanos. 

Sin embargo, su respuesta se limitó prácticamente a señalar que ese no es un asunto de su gobierno y que corresponde resolverlo al pueblo de Nicaragua.

Con ello, no solo se deslinda del problema que este tipo de declaraciones representan, sino que también proyecta un cierto grado de respaldo al evitar pronunciarse en contra del presidente de Nicaragua.

Incluso el expresidente AMLO llegó a criticar las elecciones en Ecuador y la destitución de Pedro Castillo en Perú. No obstante, la presidenta volvió a mostrar una postura que muchos califican como tibia frente a conflictos políticos internacionales, los cuales parece preferir evitar antes que fijar una posición clara.


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