Lo que el conductor Pedro Solá pensó que sería un simple comentario terminó poniendo sobre la mesa el tema del maltrato animal, una problemática que, al parecer, para algunas personas sigue siendo normalizada.
Aunque el conductor salió a dar la cara y ofrecer una disculpa por sus desafortunados comentarios, usuarios de redes sociales no le perdonaron sus declaraciones, al asegurar que no es la primera vez que hace este tipo de comentarios que atentan contra la vida de los animales, especialmente de los perritos.
¿Qué fue lo que dijo Pedro Solá y por qué tiene que ver con humanizar a las mascotas?
Durante una emisión del programa de espectáculos Ventaneando, el conductor Pedro Solá expresó su molestia por ver perros en restaurantes, supermercados y otros espacios públicos. En ese contexto, comentó que le daban ganas de “aventarles un trozo de carne envenenada”.

La frase generó una rápida indignación entre protectores de animales y miles de usuarios en redes sociales, no solo por el comentario en sí, sino por lo que representa en torno al maltrato animal, un problema que históricamente ha persistido en nuestra sociedad.
Pero eso no fue todo. El conductor de TV Azteca también criticó a las personas que tratan a sus mascotas como si fueran humanos al llevarlas en carreolas, algo que aseguró le disgusta y que incluso le daban ganas de darles un balazo.
Aunque pidió disculpas, usuarios de redes sociales siguen sin perdonarle estas declaraciones
Como era de esperarse tras la polémica, el conductor ofreció disculpas públicas durante la emisión de Ventaneando, donde aseguró que habló sin pensar y que jamás haría algo así, pues afirmó que él no sería capaz de matar ni a una mosca.
Pedro Solá reconoció que su comentario reflejó una falta de empatía y dijo sentir una profunda vergüenza. También admitió que hoy en día las mascotas ocupan un lugar muy importante dentro de las familias, algo de lo que anteriormente no era consciente.
Además, prometió educarse sobre bienestar animal para evitar volver a cometer este tipo de errores.

A pesar de sus disculpas, en redes sociales muchos usuarios no creyeron que estuviera siendo completamente sincero, pues señalaron que este tipo de expresiones pueden contribuir a que se siga normalizando la violencia contra los animales.
¿Por qué este tema no debe tomarse como un simple comentario?
Aunque no todo comentario polémico constituye un delito, sí es importante entender que eso no significa que sea inofensivo o simplemente un “chiste”.
Cuando personas con gran alcance en medios de comunicación hablan sobre este tipo de temas, no solo evidencian una falta de empatía, sino que también generan un debate sobre la responsabilidad que implica ocupar un espacio de influencia pública.

En México, según cifras retomadas por la Semarnat, alrededor de 60 mil animales mueren cada año a causa del maltrato y la violencia animal. Además, entre 2019 y 2020, las fiscalías estatales recibieron 2 mil 490 denuncias por maltrato animal; sin embargo, únicamente 101 personas fueron vinculadas a proceso.

Cabe señalar que en la CDMX, el maltrato animal sí es un delito. La legislación establece que quienes causen lesiones a un animal pueden enfrentar penas de seis meses hasta dos años de prisión, además de diferentes tipos de multas.
Si las lesiones ponen en riesgo su vida o provocan su muerte, las sanciones aumentan y pueden alcanzar hasta cuatro años de cárcel, además de sanciones económicas.
El maltrato animal no es un juego, y humanizar a nuestras mascotas tampoco
Más allá de este caso, hablar de envenenar animales no debería verse como una simple ocurrencia. El maltrato animal provoca sufrimiento, abandono y muerte a seres vivos que únicamente saben brindar amor.

Por ello, normalizar este tipo de discursos puede hacer que la violencia contra los animales parezca menos grave, cuando en realidad no lo es.
En cuanto a humanizar a nuestras mascotas, tampoco hay nada de malo. Aunque existen muchas personas que, al igual que Pedro Solá, consideran una “tontería” u “ocurrencia” tratar a las mascotas como humanos, esto no significa que quienes lo hacen estén actuando de manera incorrecta o que, como algunas personas afirman, estén “enfermos de la cabeza”.


Deja un comentario