Digger, la nueva película de Alejandro González Iñárritu, ya está disponible en las salas de cine. La cinta, protagonizada por Tom Cruise, llega para demostrarnos todo lo que puede suceder cuando la responsabilidad y el poder de millones de personas recaen en unos cuantos.
Aunque la película plantea un desastre natural como punto de partida para la historia, Iñárritu no centra toda la trama en este aspecto, pues el conflicto se vuelve cada vez más profundo al incluir personajes políticos, empresarios y científicos que hacen que la historia tome diferentes caminos.
Una película que está entre la ficción y la realidad
Durante una reciente entrevista con Juan Manuel Treviño para El País, González Iñárritu señaló que actualmente vivimos un momento en el que la ficción está tomando la realidad, ya que últimamente se ha estado ignorando lo que realmente sucede y, con la llegada de la nueva tecnología, es posible esculpir toda una ficción.
Es por eso que Digger no solo habla de una historia de ficción, pues detrás de toda esta trama también existe una reflexión mucho más profunda sobre lo que sucede cuando la mayor parte del poder recae sobre una sola persona.
Iñárritu tardó una década en poder desarrollar la idea
Digger no nació como un proyecto convencional, pues el propio Alejandro González Iñárritu contó que comenzó a desarrollar la idea aproximadamente hace diez años. Para ser aún más específicos, esta idea surgió después de The Revenant.
Este punto es muy importante porque explica por qué la película tiene una estructura poco convencional, pues el mismo director mencionó que no estaba buscando simplemente contar una historia, sino encontrar la manera correcta de expresar una idea que lo perseguía desde hace años.
Digger sabe que no puede controlar lo que sucede, pero sí cómo se cuenta
En entrevista para El País, Iñárritu mencionó que, a través de la nueva tecnología que existe actualmente, la realidad se puede esculpir de una manera muy rápida, algo que, según señaló, han estado haciendo los grandes gobiernos fascistas.
Iñárritu señala que Digger viene a demostrar cómo, a través de la modificación del lenguaje y la narrativa, se puede controlar a las masas, pues en la película Digger sabe que puede controlar las consecuencias de sus acciones, pero sí la narrativa y la manera de bloquear la realidad.
El personaje de Tom Cruise funciona como una crítica al poder empresarial
Digger Rockwell representa a un magnate petrolero cuya actividad desencadena una catástrofe ambiental. Sin embargo, Iñárritu no se limita a presentar únicamente a un “villano”, sino que la película amplía el problema hacia las empresas, los gobiernos y las estructuras de poder que permiten que estas situaciones ocurran.
Es por eso que la película funciona como una sátira, pues exagera a sus personajes para hablar de problemas que existen fuera de la ficción. Incluso el propio Iñárritu señala que no se trata de que Digger sea un villano, sino que el personaje busca demostrar la complejidad de la realidad.
La película también habla de la complicidad
Una de las ideas más profundas de Digger es que el problema no puede reducirse únicamente a encontrar un “villano” que sea el responsable de todo, pues la historia apunta hacia sistemas en los que empresas, gobiernos y público participan de diferentes maneras.
Incluso la propia película cuestiona si reírse de quienes provocan una crisis realmente sirve para modificarla o si convertirla en espectáculo puede terminar haciendo que la sociedad se sienta satisfecha sin tener que cambiar nada.


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