5 curiosidades sobre la nueva serie Monstruo: la historia de Lizzie Borden

El tío Netflix cada vez apuesta más por nuevas historias que logran conectar con el público, especialmente cuando se trata de producciones capaces de mantener la emoción y el interés por la trama a lo largo de cada uno de sus capítulos.

Si no tienes planes para este fin de semana y quieres ir entrando en el mood de Halloween, a continuación, te traemos un top cinco con algunas de las curiosidades más interesantes de Monstruo: la historia de Lizzie Borden, una producción que ya está dando de qué hablar.

1.- Es la cuarta entrega de la antología Monstruo

El estreno de la historia de Lizzie Borden no representa simplemente la llegada de una serie más, pues esta producción continúa con la franquicia creada por Ryan Murphy e Ian Brennan, que anteriormente abordó casos como los de Jeffrey Dahmer, los hermanos Menéndez y Ed Gein.

Sin embargo, esta vez el foco está puesto en Lizzie Borden, una mujer acusada de asesinar a su padre y a su madrastra en 1892. A medida que avanza cada capítulo, la historia se vuelve más tétrica e incluso un tanto perturbadora.

2.- La protagonista es hija de una estrella de Hollywood

Ella Beatty, quien interpreta a Lizzie Borden, es hija de los reconocidos actores Warren Beatty y Annette Bening. Para los creadores de la serie, encontrar a la actriz adecuada fue una pieza fundamental para representar a una joven atrapada entre las restricciones sociales y las presiones familiares de la época victoriana.

3.- La casa de los asesinatos existe y hoy en día recibe visitantes

La vivienda ubicada en Fall River, Massachusetts, donde ocurrieron los asesinatos de 1892, funciona actualmente como un alojamiento tipo bed and breakfast y ofrece recorridos abiertos al público.

Este es uno de los datos más inquietantes relacionados con el caso real de Lizzie Borden, pues el lugar donde ocurrió un doble homicidio terminó convirtiéndose en un sitio turístico que recibe visitantes interesados en conocer más sobre la historia.

4.- El caso de Lizzie Borden también expuso las restricciones que enfrentaban las mujeres

En 1892, Lizzie tenía 32 años y vivía en una sociedad en la que las mujeres de familias consideradas respetables estaban sometidas a fuertes expectativas de obediencia, dependencia económica y buena reputación.

Su juicio no solo despertó interrogantes sobre quién había cometido los asesinatos, sino que también puso sobre la mesa cómo el género, la clase social y la imagen pública podían influir en la percepción de una mujer acusada de cometer un crimen.

5.- La serie convierte la historia criminal en una reflexión sobre la rabia femenina

Más allá de intentar descubrir quién cometió los asesinatos, Monstruo: la historia de Lizzie Borden explora cómo la represión familiar y las normas sociales podían limitar la libertad de las mujeres.

Los corsés, la rigidez de las relaciones familiares y las expectativas sobre el comportamiento femenino funcionan como símbolos de ese encierro, pues las limitaciones que enfrentaban las mujeres no eran únicamente físicas, sino también mentales.


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