Los costos de la vivienda en México están influyendo tanto en las decisiones económicas como en las personales de las generaciones más jóvenes. Así lo muestra una investigación de Hábitat para la Humanidad, que documenta la diferencia entre los esfuerzos económicos necesarios para mantener un hogar y las posibilidades de formar una familia.
El 62% de la Generación Z y los Millennials considera más difícil formar una familia
De acuerdo con una nota publicada por Proceso el 14 de octubre de 2026, basada en el estudio Un hogar, pero ¿a qué costo?, de Hábitat para la Humanidad, el 87% de los jóvenes encuestados en México ha tenido que realizar ajustes para cubrir los gastos relacionados con la vivienda.

Sin embargo, el problema no se limita al precio de compra de una propiedad o al pago de la renta mensual. Mantener un hogar también implica cubrir servicios, alimentación, transporte, mantenimiento y otros gastos cotidianos, lo que obliga a muchas personas jóvenes a reorganizar sus finanzas y sacrificar otras necesidades.
Aunque la población joven es uno de los grupos más afectados y vulnerables, el impacto de los costos habitacionales no se limita a este sector. El estudio global de Hábitat para la Humanidad, realizado en 2026, recopiló las respuestas de 30 mil 758 personas de 22 países, incluido México.
¿Cuáles fueron los resultados más destacables de este estudio?
Entre los principales hallazgos de esta investigación destaca que el 80% de las personas encuestadas en México señaló haber reducido al menos un gasto durante el último año para poder cubrir los costos de su vivienda.
A nivel mundial, el porcentaje fue del 75%, mientras que, en el conjunto de los países participantes, el 33% afirmó haber reducido sus gastos en alimentación.
Por otro lado, el 32% señaló haber recurrido a sus ahorros o fondos de emergencia para cubrir los gastos de vivienda.
Asimismo, el 13% de las personas encuestadas a nivel global declaró haber retrasado o incluso evitado recibir atención médica para ahorrar dinero, mientras que el 31% asumió trabajo adicional para afrontar estos costos habitacionales.
¿Qué está sacrificando la población para mantener su hogar?
El costo real de la vivienda también se refleja en las decisiones que las personas toman para llegar a fin de mes, especialmente cuando una proporción considerable de sus ingresos se destina al pago de la renta, la hipoteca o los servicios.
En estas circunstancias, el dinero disponible comienza a escasear, pues, en muchos casos, los ingresos apenas alcanzan para cubrir los gastos de la vivienda o, al menos, una parte de ellos.

A partir de los resultados globales del informe de Hábitat para la Humanidad, se identificaron los siguientes sacrificios entre las personas encuestadas:
- Alimentación
- Salud
- Ahorro
- Tiempo y trabajo
- Planes personales
La investigación también encontró que la presión económica es mayor entre los hogares con menores ingresos y las personas que viven en condiciones habitacionales informales. A nivel mundial, el 84% de los hogares con menores ingresos redujo algún gasto para poder pagar su vivienda, frente al 75% registrado en el conjunto de las personas encuestadas.
La vivienda también se ha convertido en una fuente de estrés que afecta la salud mental
El problema no se limita a la reducción de gastos. El reporte también señala que el 35% de las personas encuestadas en los 22 países considera que su situación habitacional es una de las principales fuentes de estrés en su vida. En México, el porcentaje es del 25%.
Por otro lado, el 89% de las personas encuestadas afirmó que contar con una vivienda segura y cómoda favorece la salud mental. Además, los resultados dejan claro que la vivienda no debe analizarse únicamente a partir de su precio, sino también considerando sus efectos en el bienestar emocional.

La incertidumbre sobre la posibilidad de pagar la renta, cubrir una hipoteca o permanecer en el mismo lugar puede convertirse en una preocupación constante. A esto se suman los sacrificios económicos y la incertidumbre sobre el futuro, factores que pueden intensificar la presión, especialmente entre la población joven.
La Gen Z y los Millennials ven cada vez más difícil formar una familia
Los gastos relacionados con la vivienda también influyen en las decisiones personales y familiares de las nuevas generaciones. De acuerdo con el mismo informe, el 56% de las personas encuestadas a nivel mundial afirma que los costos de la vivienda sí representan un factor que dificulta formar una familia.
Entre la Generación Z y los Millennials, esta cifra asciende al 62%, frente al 46% registrado entre las generaciones mayores. Esta diferencia sugiere que la presión habitacional está vinculada con las expectativas de futuro de las personas jóvenes, para quienes alcanzar la independencia económica o mudarse puede resultar cada vez más difícil.

Por otro lado, el 56% de las personas encuestadas a nivel mundial afirmó que el sistema de vivienda de su país está fallando o, simplemente, no funciona.
Asimismo, el 43% considera que las políticas de vivienda son ineficaces para abordar los problemas habitacionales. En otras palabras, las personas encuestadas consideran que las medidas implementadas por sus gobiernos no han sido claras ni suficientes.
La crisis de vivienda va más allá de comprar o rentar una casa
Los datos revelados por Hábitat para la Humanidad también muestran que la crisis de vivienda no se limita a la posibilidad de adquirir una propiedad. El problema también abarca la capacidad de pagar una renta, conservar un hogar estable, cubrir las necesidades básicas y, sobre todo, contar con recursos suficientes para afrontar imprevistos.
En México, el hecho de que el 87% de las personas jóvenes encuestadas haya tenido que realizar ajustes para pagar su vivienda y que ocho de cada 10 participantes del país hayan reducido algún gasto para cubrir estos costos evidencia la dimensión económica del problema.


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