Todo comenzó con Rocky, el caso de un perrito que fue brutalmente atropellado y arrastrado por su propia dueña en Coahuila. Las imágenes del hecho no solo provocaron indignación nacional, sino que también impulsaron la movilización de organizaciones civiles, activistas y políticos de todo el país.
Aunque es conocida públicamente como la Ley Rocky, por ahora se trata únicamente de una iniciativa de reforma, por lo que aún deberá cumplir con el proceso legislativo correspondiente antes de que sus disposiciones puedan entrar en vigor.
¿En qué consiste la Ley Rocky?
La denominada Ley Rocky es una propuesta de reforma al Código Penal del Estado de Nuevo León que busca endurecer las sanciones contra quienes cometan actos de crueldad animal.
La iniciativa fue presentada durante este mes de julio e impulsada por organizaciones de la sociedad civil, activistas y autoridades estatales, como el diputado de Movimiento Ciudadano, Rodrigo Zepeda.

Uno de los principales objetivos de la propuesta es elevar las penas de prisión por maltrato animal en México. La iniciativa contempla sanciones de entre ocho y 12 años de cárcel cuando las agresiones provoquen la muerte del animal o sean cometidas con crueldad extrema.
Asimismo, la reforma pretende ampliar las agravantes contempladas en la legislación penal. Entre las conductas que podrían castigarse con mayor severidad se encuentran las mutilaciones, la prolongación deliberada del dolor, el uso de sustancias tóxicas y el abandono de animales.
Los medios de comunicación también están contemplados
La iniciativa también propone considerar como agravante la difusión del maltrato animal en medios de comunicación o plataformas digitales. Con ello se busca sancionar no solo la agresión directa contra el animal, sino también la exhibición de la violencia mediante fotografías o vídeos.
Además, entre las sanciones se plantea la creación de un registro estatal de maltratadores, así como la inhabilitación para poseer o trabajar con animales en el estado de Nuevo León. Este planteamiento busca diferenciar las sanciones de acuerdo con el daño causado y la forma en que fueron cometidos los hechos.
Evaluación y tratamiento psicológico para los agresores
Además de lo anterior, la propuesta incorpora un componente de atención y rehabilitación, ya que las personas sancionadas tendrían que someterse de manera obligatoria a evaluaciones psicológicas y, cuando sea necesario, recibir tratamiento psicológico o incluso tratamiento psiquiátrico.
Este apartado de la iniciativa también señala que la violencia contra los animales puede estar relacionada con otras formas de agresión hacia personas u otros seres vulnerables.

Por ello, la reforma no solo busca castigar estos actos, sino también intervenir de manera preventiva ante comportamientos que podrían derivar en delitos de mayor gravedad.
Con esta propuesta también se pretende cerrar vacíos legales, incorporar nuevas conductas consideradas crueles y establecer castigos proporcionales a la gravedad de las agresiones.
Desde la muerte de Rocky, el caso ha reavivado el debate sobre el maltrato animal en México y ha puesto sobre la mesa la discusión sobre si las actuales penas por crueldad animal son realmente suficientes para sancionar este tipo de delitos.


Deja un comentario