Más de 100 artistas mexicanos participaron en la creación de Yugen, un cortometraje animado en stop motion que convierte materiales naturales, como la madera, el barro y el papel bordado, en los elementos de una historia sobre la fragilidad de la vida. En entrevista exclusiva con Núcleo, su directora, Nalleli Ojeda, compartió los detalles de un proceso artesanal que tomó varios años y que llega a México durante la edición 24 del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) 2026.
Para Ojeda, quien estudió animación, el stop motion es la técnica con la que se siente más cómoda como artista y cineasta. La posibilidad de trabajar directamente con las texturas, los materiales y los acabados le permite construir un universo visual en el que los objetos no funcionan únicamente como elementos de la escenografía, sino que también contribuyen a contar la historia.
En Yugen, esa búsqueda estética está vinculada con la fragilidad de la vida. Por ello, el equipo recurrió a materiales naturales y a procesos manuales para dar forma a los personajes y los escenarios, con la intención de que los propios elementos visuales transmitieran parte del relato.

Dos años de investigación y más de un año para construir un árbol
La creación de Yugen fue un proceso que requirió paciencia, experimentación y un trabajo minucioso. De acuerdo con Ojeda, la etapa inicial de desarrollo e investigación, que incluyó el prototipado, tomó alrededor de dos años. Posteriormente, la construcción de los personajes y los elementos principales del cortometraje implicó meses adicionales de trabajo.
Uno de los ejemplos más representativos es el Árbol de la Vida, elaborado a partir de corteza recolectada en Los Dinamos, en la Ciudad de México. Su construcción tomó aproximadamente 12 meses, pues fue necesario seleccionar y tratar la madera para conseguir una estructura resistente que pudiera convertirse en un esqueleto articulado y soportar el movimiento requerido por la animación.
La protagonista y su familia también fueron concebidas a partir de materiales vinculados con la tradición artesanal mexicana, entre ellos el barro de Oaxaca y el papel bordado a mano. Cada textura y acabado responde a una decisión estética relacionada con el universo de la película.
Para Ojeda, esa es una de las cualidades más especiales de la técnica: “Es algo muy bello de la animación, porque el stop-motion es una mezcla de teatro y cine”.

¿De qué trata Yugen?
La historia sigue a una niña nacida de la cerámica que, durante un diluvio, intenta proteger el último aliento de su hermana mediante un fuego antiguo. Sin embargo, cuando las llamas llaman de regreso a los Árboles de la Vida, deberá tomar una decisión sobre aquello que la mantiene con vida.
A través de este relato fantástico, el cortometraje construye un universo donde la naturaleza, la materia y los vínculos familiares se relacionan con la fragilidad de la existencia. La elección de materiales naturales refuerza esa conexión y convierte la estética artesanal en una extensión de la narración.
En lugar de depender únicamente de los diálogos, Yugen apuesta por la capacidad de las formas, las texturas y los movimientos para transmitir emociones.
El proyecto tuvo su debut en el Manchester Film Festival y llega al público mexicano en el marco del FICM 2026.

Nalleli Ojeda ve un futuro prometedor para la animación mexicana
Al hablar sobre el panorama de la animación en México, Ojeda se mostró optimista, especialmente ante la respuesta del público a producciones como Soy Frankelda, de los hermanos Arturo y Roy Ambriz.
Para la directora, el interés que despiertan este tipo de proyectos permite imaginar un escenario favorable para la creación de nuevas obras y el desarrollo de producciones de mayor escala.
“Yo creo que el panorama es muy alentador, optimista. Me gusta que en tiempos de inteligencia artificial se valore mucho más lo hecho a mano y lo artesanal”, señaló.
Wisdom House Films: un espacio para crear y formar artistas
En 2016, Nalleli Ojeda fundó Wisdom House Films, un estudio desde el que impulsa proyectos de animación y ofrece servicios de producción para agencias y empresas, además de trabajar en la formación de nuevos talentos.
Yugen representa la primera obra de autor desarrollada en el estudio, una experiencia que permitió reunir a más de 100 artistas mexicanos de distintas especialidades para construir un universo cinematográfico a partir del trabajo colectivo.
Para Ojeda, el desarrollo de una obra cinematográfica no depende únicamente de tener una idea, sino de sostenerla durante el tiempo que requiere su realización y encontrar a las personas que compartan esa visión.
El consejo de Nalleli Ojeda para quienes quieren hacer cine
Al compartir un mensaje para quienes buscan desarrollar sus propios proyectos cinematográficos, la directora destacó la importancia de confiar en las ideas personales, incluso cuando el camino para realizarlas parece largo o complicado.
“Enamórense de su proyecto porque va a tomar tiempo. Tienen que tener mucha paciencia y resiliencia porque va a haber encrucijadas en el camino. La primera persona que va a confiar en tu proyecto eres tú mismo”, aconsejó.
Su experiencia con Yugen refleja precisamente ese proceso, el de años de investigación, meses de construcción y la colaboración de más de un centenar de artistas para convertir una idea en una obra terminada.
Mira la entrevista completa con Nalleli Ojeda justo aquí:

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